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la mujer indicada by FCM Historias


Llevaba unos cinco años con mi novia, su nombre era Brenda, ella era de test blanca, cabello oscuro, largo y lacio, nos llevabamos demasiado bien, nos adaptamos muy bien a los gustos del otro,, nunca antes había tenido una relación tan increíble como esa, ella me permitía elegir cus cortes de cabello, se había dado cuenta de lo loco que me ponía cundo ella se cortaba su cabello y me permitió elegir los que ella se haría, esto fue después de unos dos años de relación, antes de ser mi novia ya habían pasado dos años maas, ella ea increíble, no podía imaginarme sin ella pero llegó un momento en el que ella sintió que yo no haría algo igual a lo que ella hacía por mi con lo de su cabello, yo sabía que para ella eso era muy importante. llegó el día en el que ella decidió motivarme a intentar hacerr lo mismo que ella hacía por mi, comenzó por tirarme indirectas de que mi cabello estaba largo, a mi me sorprendió mucho que lo hiciera pero lo tomé como un juego, ella pasó de las indirectas a bromear sobre mi cabello, aquello tampoco funcionó y pasó a hacer juegos para molestarme o insitar a que yo me hiciera un corte, yo aguanté firmemente, ella se comencaba a sentir bastante descontenta por no lograr lo que quería,se terminó cansando de juegos y un día después de haber tenido relaciones me dijo: te quiero pedir algo pero no sé si estás dispuesto a querer hacerlo. Me tomó por sorpresa aquello pero le pregunté: ¿que es lo que quieres que haga?
Ella me sonrió, acarició mi cabello y dijo: ¡quiero que te cortes tu cabello!
Tardé unos segundos en responder, tomé aire y le dije: ¡perdón, pero lo que me pides no puedo hacerlo!
Ella pidió una explicación, yo no supe darle una que fuera buena pero le dije que no podía hacerlo, que ella sabía lo mucho que lo cuidaba, no era un cabello super largo pero para mi era muy importante no cortarlo, ella pareció tomarlo muy bien.
No imaginaba que aquello empezaría por arruinar nuestra relación, poco a poco fuimos teniendo mas y mas problemas, peleábamos muy seguido, ella terminó bastante cansada de tantos problemas y llegó el día en el que ella me dijo que ya no podía estar a mi lado, era mejor alejarnos por un tiempo para ver si las cosas podían llegar a mejorar, yo no quería que se fuera pero ella dijo: no pensé que un detalle que parecía mínimo terminaría arruinando lo nuestro, yo hacía muchas cosas por ti para que esto funcionara, incluso te dejé elegir mis cortes para gustarte mas y que no quisieras alejarte de mi, pero el día que te pedí que te cortaras el cabello y tu respuesta fue tan directa me sentí mal, yo sé lo importante que es para ti tu cabello pero tu sabes que para mi también es muy importante el mío para mi, quería que tu hicieras lo mismo para poder verte de otra manera por primera vez pero no estás dispuesto a ceder y eso fue causando todos los problemas que tenemos últimamente, yo no te voy a obligar a nada ni quiero que ahora lo hagas solo por compromiso, ¡creo que es mejor que me aleje!
Me molestaba tanto que se fuera pero no pude lograr ceder en algo que ella quería así que le dije: creo que tienes razón no estoy dispuesto a cortarme el cabello, es una estupidez pero no puedo hacerlo, ¡creo que si es mejor que terminemos!
Después de que termináramos y ella se fuera de la casa comencé a salir mucho, salí con varias chicas, supe que ella también andaba haciendo lo mismo así que dejé de sentirme mal por hacerlo, fueron varias relaciones que fracasaron, yo extrañaba mucho a Brenda, no sabía si ella me extrañaba, ya habían pasado unos dos años desde nuestra separación, antes de que comenzaran los problemas yo quería casarme con ella pero todo se fue al carajo cuando decidí no cortarme el cabello y solo era por miedo a que dejara de gustarle, si cuidaba mi cabello pero las únicas razones por las que decidí probar el cabello mas largo fue porque de pequeño no me lo perdieron, nunca me hicieron un corte con maquina pero solían cortármelo bastante seguido, por eso en cuanto pude dejarlo crecer lo hice, nunca pasó mas allá de los 15 cm, eso era el máximo, lo mínimo fueron 10cm.
Después de ya mas de 2 años de no encontrarme con Brenda, me la encontré en un centro comercial, ella andaba comprando algunas cosas, yo iba pasando y ella me llamó, ella no era tan buena para la tecnología, a mi me gustaba mucho, ella me pidió ayuda para elegir una computadora, me dió mucho gusto ver que estaba muy bien, cuando estaba conmigo ella hacía un poco de ejercicio para mantenerse en forma pero al parecer después de terminar conmigo se lo había tomado muy enserio, se veía mejor que nunca, después de ayudarle con lo de la computadora le ayudé a llevarla hasta su carro, luego nos despedimos, yo me quedé pensativo y la cita que tenía planeada ese día salió muy mal.
Pasaron unas dos semanas desde aquel día y al no dejar de pensar en Brenda decidí llamarla, tenía ganas de hablar con ella, la llamé ella se sorprendió de que lo hiciera, con mucho nervio le dije que si quería salir conmigo, ella también estaba nerviosa así que me dijo que lo pensaría…
Ya habían pasado unas dos semanas desde que la invité a salir, no había ni señales de que pudiera pasar algo, yo andaba en el trabajo y tenía ganas de marcarle, después de tanto pensarlo decidí hacerlo, tome el teléfono, lo desbloqueee y en ese momento comenzó a entrar una llamada, ¡era de Brenda!
Contesté muy nervioso, ella parecía muy segura, me preguntó si me interrumpía algo importante, le contesté que no, ella me dijo: te marqué para ver si tu propuesta del otro día aún sigue en pie, lo estuve pensando mucho, ¡y si me interesa salir contigo!
Me dió mucho gusto escuchar aquellas palabras, me quedé callado un momento, luego ella dijo: ¿sigues ahí?, recupere la voz, le dije: ¿me parece perfecto!
Aquel día era un lunes y ella dijo: ¿te parece bien si salimos el viernes?, mi respuesta fue que si, ella dijo: ¡entonces nos vemos el viernes a las 7!, me pareció bien todo así que no tuve nada mas que decir. Antes de colgar me dijo: ¡nos vemos el viernes!, ¡cuídate mucho!
No entendía muy bien el porqué andaba tan contento por volver a salir con Brenda pero anduve el resto de los días tan de buenas que no tuve ningún problema en el trabajo,. Se llegó el viernes, fui a trabajar con mucho ánimo , en el trabajo recibí un mensaje que decía: ¡tienes una cita conmigo a las 7, no lo vallas a olvidar!
Aquel mensaje me puso mucho mas contento de lo que hubiera creído poder estar, esperé un poco para responderlo y le dije: ¡no te preocupes, ahí estaré muy puntual!
Salí del trabajo, fui a mi casa para cambiarme, perdí un poco de tiempo revisando mi teléfono y salí de la casa con rumbo a la dirección que me había dado Brenda, en el camino pase a comprar flores, llegué unos 15 minutos antes de la hora acordada, le avisé , ella me dijo que esperara un poco y a los 10 minutos salió de su casa, me bajé del carro para saludarla, me quedé un poco sorprendido al ver que se había cortado el cabello, llevaba un pantalón una blusa y un chaleco, nunca la había visto de esa manera, yo no dejaba de verla, ella se acercó para saludarme, yo no decía nada y ella dijo: ¡parece que viste un fantasma!, espero que estés bien, ¿no quieres un poco de agua para no tener reseca la garganta?
Ella se escuchaba muy confiada, yo comencé a sonreír, me reí levemente y le dije: ¡perdón, te vez increíble y me dejaste sin palabras!
A ella le dió gusto escucharme hablar, me dijo: ¡espero que si te sientas bien, no quiero quedarme sin mi cita!
Me reí, le pedí que se subiera a la camioneta, le abrí la puerta, se subió, me fui a dar la vuelta para subirme, y antes de arrancar le dije: ¿a donde quieres ir?, su respuesta fue: ¡sorpréndeme!, le pedí que abriera la guantera, ella la abrió, sacó unas rosas y puso una cara de sorprendida, aquellas flores no le gustaban, ella dió las gracias aún así, comencé a reírme, ella lo notó, le dije: ¡es broma!
Abrí una especie de hielera que tenía la camioneta, saqué un ramo y se las di, le dije:estas son las correctas!
Ella se puso contenta pero me dió un golpe con las otras rosas, me dijo que era un tonto, me dió otro golpe y las echó al asiento trasero, la miré mientras le sonreía y le dije: ¡me gusta tu nuevo corte!, ella se puso roja me dijo: ¡gracias por notarlo!, Me lo corté ayer! Yo solo me había dado cuenta del flequillo pero estaba seguro de que se había echo algo mas,
Arranque la camioneta y me dijo: sé que te dije que me sorprendieras pero ¿podemos ir por un café aquí cerca?, me agradó su iniciativa, me indicó el camino, fuimos a la cafetería pero ella pidió las cosas para llevar, yo me sorprendí un poco y ella dijo: ¡no te importa ensuciar tu camioneta verdad!, le sonreí levemente y le dije: ¡claro que no!, ¡no hay problema!
Pagué las cosas, le ayudé a llevarlas al carro, subimos, ella le dió un trago a su café, se comió una galleta, pensé que comeríamos ahí, pero después de dar un trago al café me lo pidió, dijo que fueramos a un parque que estaba cerca, quería estar tranquila, yo no tuve problema con nada de lo que ella me pedía aunque seguía sorprendido, encontramos una mesa con bancas para sentarse y comenzamos a tomar el café y comer las galletas y panquecitos que habíamos comprado, ella se veía muy tranquila, la platica era muy buena y en algún momento comenzamos a hablar sobre nuestras citas después de que termináramos nuestra relación, ella había tenido muchas malas citas, por lo que me contó, cuando fue mi turno de contar ella no dejó de reír, no sabíamos quien de los dos tuvo peores citas pero no dejamos de reír y burlarnos el uno al otro, la estábamos pasando increíble, ella me habló sobre su trabajo, yo le conté sobre el mío, el café ya se había terminado, yo tenía hambre, ella dijo que fuéramos por tacos, fuimos por ellos, regresamos al parque, la seguimos pasando genial, terminamos, nos fuimos del lugar pero pasamos a la cafetería por mas café, lo tomamos en su casa, me fui un poco tarde de su casa, antes de irme ambos nos dimos las gracias por la cita, le volví a decir que me gustaba mucho su corte, ella me dió las gracias por el cumplido, fuimos a la camioneta por las flores que se le olvidaron, al despedirnos ella me dijo: ¡fue la mejor cita de mi vida!, me dió un beso en la mejilla y se metió a su casa, yo me quedé pensativo durante todo el camino, llegué a la casa, me tiré en la cama y me puse a llorar, no podía creer lo bien que me la había pasado y que aquella mujer tan increíble se hubiera alejado de mi por mi cabello, había sido una estupidez no ceder en aquel momento…
Pasaron unos días ella me pidió que volviéramos a salir, todo fue muy genial, cada vez era mas evidente que tenía que hacer algo para intentar recuperarla. Tuvimos una tercera cita, igual que las anteriores veces estuvo genial y cuando estábamos en su casa le dije: ¿hay posibilidades de que podamos volver a ser pareja?
Ella se quedó sorprendida con mi pregunta, se tomó un momento para contestarme y me dijo: ¡si hay posibilidades, ¡me la he pasado mejor que nunca en estas últimas 3 citas que hemos tenido, ¡pero me da miedo que vuelvan los problemas por lo de tu cabello!
Ella acarició mi cabello!
Yo la miré a los ojos y le dije: ya sé que soy un idiota, antes de que comenzaran nuestros problemas yo tenía intención de casarme contigo, pero puse por encima mi obsesión por no cortarme el cabello, ella se quedó sorprendida, quería decirme algo pero yo continué: en estas últimas 3 citas me la he pasado tan increíble que ya entendí que no puedo estar sin ti, acepta volver conmigo, si es necesario me cortaré el cabello para ti. Ella llevó sus manos a mi cabeza, metió sus dedos en mi cabello, me dió un beso, luego me dijo: ¡yo no puedo obligarte a nada que no quieras hacer!, si no quieres hacerlo no pasa nada, ¡vamos a darnos una oportunidad y te prometo no obligarte a nada si no quieres!
Yo quería llorar en aquel momento, ella estaba muy sensible también y le dije: ¡si vamos a darnos una oportunidad quiero que sea sin que tengamos ninguna molestia desde el inicio!
Ella me dió otro beso, me abrazó y dijo: ¡de verdad no es necesario que hagas nada!, ¡vamos a darnos la oportunidad así nada mas!
Le dije en voz baja: ¡de verdad quiero hacerlo!
Brenda dijo que estábamos muy sensibles, que lo pensáramos un poco, vió mi cara de que de verdad hablaba enserio, le dije: ¡yo sé que desde que comenzaste a querer que me hiciera un corte empezaste a tener ideas de lo que querías, ¡al menos una tienes en tu teléfono, ella se puso roja, se acercó a mi, metió sus manos entre mi cabello y dijo: ¿de verdad lo quieres hacer?, tengo una amiga aquí cerca, ella es quien me corta el cabello ahora, ¿supongo que aún estará abierto a esta hora!, ¿de verdad quieres hacerlo?
La miré a los ojos, le di un beso y le dije: ¡si quiero hacerlo!, ¡vamos en este momento
A Brenda le brillaron los ojos y dijo: ¡vamos entonces! !
Caminamos un poco hasta el negocio de su amiga, tenía a dos chicas esperando turno, Brenda dijo que tendíamos que esperar un poco, le dije que pasáramos, entramos al lugar, Había unos sillones negros para espera, el piso era blanco, había imágenes de cortes en la pared, las paredes eran de color café, el techo era azul, la silla de corte era blanca, frente a la silla estaba una especie de tocador pero con un espejo muy grande, el espejo tenía focos alrededor y la luz del techo era blanca, nos sentamos a espera, pronto terminaron con la primera chica, paso la segunda, en ese momento me di cuenta de que había otro espejo que cubría casi todo el pedazo de pared que estaba a un lado de la entrada, la chica se tomó algunas fotos frente a ese espejo, yo estaba un poco nervioso, Brenda me recostó sobre sus piernas mientras acariciaba mi cabello, las chicas le dijeron: ¡que lindo!, ¡se ven muy tiernos así!, nos pusimos rojos, la chica que había recibido el primer corte nos pidió un teléfono, nos tomó una foto, continuó viéndose en el espejo un rato, perdí la noción del tiempo, terminaron con la segunda chica, esta también se fue a tomar fotos del otro lado, le pregunté a Brenda si ella tenía fotos en ese espejo, ella dijo que si, pero que me las mostraría luego, fue pasando el tiempo y la estilista nos dijo: ¡perdón que tuvieran que esperar tanto, ya casi termino! Voltee hacia la chica que recibía el corte en ese momento, me sorprendí que ella también pasara de tener el cabello largo a muy corto, no pregunté nada pero me agradó estar ahí para esos cambios tan radicales, cuando terminaron con la tercera, la estilista dijo que le diéramos un momento para barrer el cabello, la chica se fue a ver en el otro espejo, se tomó fotos , luego se acomodaron las tres, se tomaron fotos y le pidieron a Brenda que les tomara algunas para que se vieran diferente, Brenda les ayudó para tomar las fotos, luego les preguntó: ¡puedo saber por qué los cortes tan radicales?
Ellas le contestaron a Brenda que habían perdido una apuesta, tuvieron suerte de que no fueran cortes elegidos por las otras, en ese momento fueron con la estilista, le pagaron y le dieron las gracias por los cortes, se despidieron y la estilista fue a bajar su cortina, luego cerró las puertas deslizables de vidrio, suspiró , nos dijo: ¡espero que no les moleste pero ya es arde, por eso cerré!, aquello me agradó por miedo a que alguien me viera, le pidió a Brenda que tomara asiento, Brenda le sonrió y le dijo: ¡hoy no me toca a mi, te traje un nuevo cliente!
La estilista me vió, sonrió mucho y dijo: hola, mi nombre es Lani, parece que eres tímido, ¿quieres pasar a sentarte?
Mis piernas me temblaban pero pude ir a sentarme, ella me dió una especie de masaje en los hombros, luego fue por un peine, desenredó mi cabello y mientras lo hacía dijo: ¿cómo te vamos a cortar hoy?, ¿solo lo despunto o será algo diferente?
Mi garganta se sentía seca pero aún así dije: ¡ella decide que vas a hacerme!

Brenda estaba muy sonriente cuando Lani le preguntó: ¿le ganaste una apuesta verdad?, Brenda le dijo : ¡no, para nada! ¡Es mi novio y quiere que elija su corte!
Fani solo sonreía, Brenda le pidió alejarse parra preguntarle algo, se alejaron, luego regresaron, Lani hizo mi cabello hacia atrás, luego le dijo a Brenda: ¡no tiene la cabeza perfecta pero sus rasgos se destacarían bastante!, pensó un poco y le dijo: ¡me encanta cómo se vería!, si quieres mi opinión sincera te diría: ¡hagámoslo!
Brenda parecía muy feliz, Lani me preguntó: ¿acordaron algún limite para el corte?, te lo digo porque se utilizaría una maquina, ¿alguna vez te han cortado con una?
Mi respuesta fue: nunca me han cortado con una, creo que me pondría un poco nervioso pero, ¡si eso quiere Brenda, no tendré problema!
Brenda se paró frente a mi, me dió un beso y dijo: ¡gracias por la autorización!, no te voy a mentir, va a quedar muy cortito, ¡espero que confíes en mi!
Respiré profundo, luego le dije con voz algo cortada: prometo no tener problema con el corte pero quiero pedir que si en algún momento me pusiera mas sentimental de lo que ando en este momento, ¡no quiero que detengan el corte si me salen lagrimas!, ¡eso es lo único que les pido!
Brenda me abrazó por detrás, luego me dijo: ¡te prometo que no detendré el corte y entenderé que no es fácil hacer esto para ti!, vas a estar bien y te verás muy bien cuando todo termine.
Lani dijo: ¡vamos a comenzar con esto entonces!, se fue hacia el mueble que tenía sus herramientas de trabajo, sacó una tira, le pidió a Brenda que girara la silla, Brenda la giró para que no pudiera ver el espejo, Lani me colocó la tira alrededor del cuello, luego fue por la capa, al colocármela pude ver que era de color amarillo, Brenda estaba parada frente a mi, me sonrió, me fue a dar un beso rápidamente, me dijo: ¡tranquilo! Y se alejó unos pasos, me tomó una foto y Lani me preguntó: ¿estás listo?, yo solo asentí con la cabeza, Lani encendió la maquina, el zumbido de la maquina me provocó un escalofrío, ella inclinó mi cabeza al frente, de pronto sentí que pegaba la maquina contra mi cuello pero dando toques y alejando la maquina, no entedí el porqué lo hizo de aquella manera pero aún así caía bastante cabello con cada vez que ella presionaba sobre el cabello hasta que tocara la piel, siguió haciendo lo mismo con los lados pero a la altura de la patilla, pude ver los grandes mechones que estaban sobre la capa, de pronto sentí que los dedos de Lani levantaban mi flequillo, ella calculó una altura por arriba de mis cejas y con unas tijeras lo cortó rápidamente, aquello me dejó un poco en shock, en ese momento Fani dijo: ¡perdón por lo que voy a hacer pero creo que es muy necesario!
Fani fue a sacar algo del mueble, escuché un click, luego dijo: ¡querida Brenda!, ¿me puedes hacer el favor de tomar esta maquina y cortarle el cabello tú?
Brenda tenía una sonrisa de oreja a oreja, luego dijo: ¿estás segura?, Lani le respondió: ¡tu cara lo dice todo!, ¡te queman las manos por ser quien le corte el cabello a tu chico!, ¡date prisa y trae tu tracero aquí antes de que me arrepienta!
Brenda fue detrás mío, tomó la maquina y me preguntó: ¿tienes algún problema con que yo te lo corte?, mi respuesta fue con voz cortada: ¡no tengo problema, si quieres hacerlo puedes hacerlo!
ella se puso muy contenta, Fani le explicó lo que tenía que hacer, Brenda encendió la maquina, inclinó mi cabeza al frente con mucho cuidado, pegó la maquina a la base de mi cuello y comenzó a deslizarla con lentitud hassta la altura de mi coronilla, con aquella pasada cayó mucho cabello, respiré profundo para aguantar y comencé a sentir la siguiente pasada, al ir viendo el cabello que deslizaba por la capa quise comenzar a llorar, pero escuché a Lani felicitar a Brenda por estarlo haciendo bien y me calmé un poco, Brenda dió pasadas hasta que la maquina no cortó mas cabello en la parte posterior, luego se pasó al lado izquierdo, puso la maquina a la altura de mi patilla, me di cuenta de que Fani había pasado la maquina al revés para facilitarle a Brenda el trabajo, Brenda deslizó la maquina desde la patilla hasta la sien, no tenía idea de cuanto cabello estaba quedando pero me daba la impresión de que estaba siendo cortado casi todo, Brenda siguió dando pasadas, Lani le dijo que debía doblar mi oreja con cuidado para poder pasar la maquina en esa zona, Brenda lo hizo para probar, cuando entendió como hacerlo se inclinó para darme un beso, mis ojos estaban tratando de no soltar lagrimas Brenda cortó el cabello detrás de la oreja, Fani dijo: ¡deberías de ver la cara de Brenda!, parece una niña pequeña jugando con su juguete favorito, ¡tengo que tomarles fotos!
Fani tomó algunas fotos mientras Brenda cortaba el cabello de mi lado derecho, Lani me dijo que disfrutara el corte, que dejara de sufrir, yo no pude decir nada, solo sonreí mientras Brenda seguía dando pasadas del lado derecho, dobló mi oreja y cortó lo que quedaba de ese lado, Brenda me dijo: ¡tienes mucho cabello, no parecía tanto antes de comenzar!, le di las gracias por el halago de manera sarcástica, Brenda metió sus dedos en mi cabello de la parte superior, lo jugó un poco, Lani se acercó y dijo: ¡tu cabello es muy bonito!, me sonrió, luego levantó con sus dedos el flequillo que aún me quedaba, le dijo a Brenda: de la misma manera que lo estoy levantando lo vas a levantar tu, luego pegaras la maquina a su frente y la llevarás hacia atrás,Brenda le dijo: ¡entendí perfectamente!
Brenda levantó mi flequillo con una mano, con la otra pegó la maquina a mi frente, me dijo: ¡aquí voy!
En el momento que la maquina comenzó a cortar el cabello me brotaron lagrimas de los ojos, Brenda llevó la maquina hasta atrás, se dió cuenta de mis lagrimas pero no se detuvo, dió la segunda pasada, aquello no se sentía muy mal pero yo no lograba controlarme, Brenda siguió, en el momento que vió que era demasiado se detuvo, le faltaba todavía la mitad cuando lo hizo, me levantó la cara, luego apagó la maquina, la colgó sobre mi cuello, me pidió que me calmara, luego se quitó la blusa, me limpió las lagrimas, me abrazó como pudo, acarició mi cabeza y me dijo: ¡te vez muy bien con cabello corto!, ¡me encanta cómo estás quedando!, ella alejó su blusa, Lani se la pidió para sacudirla por si se le habían pegado cabellos, me di cuenta de que Brenda ahora tenía marcado el abdomen, cuando estuvimos juntos nunca lo tuvo así, aquello me distrajo lo suficiente para dejar de llorar, Brenda me quitó la maquina del cuello y me dijo: ¿puedo continuar cariño?
Mi respuesta fue: ¡sí, si puedes!, ella se puso muy contenta, encendió la maquina, levantó mi flequillo y dió la siguiente pasada muy lentamente, verla sin la blusa hizo que me sintiera excitado y comencé a disfrutar de la maquina cortando lo que quedaba de mi cabello, por desgracia no faltaba mucho, así que Brenda terminó rápido, Lani le pidió la maquina, le preguntó: ¿lo disfrutaste?, Brenda estaba muy sonriente, esperó un poco para responder, Lani comenzó a pasar la maquina rápidamente por toda la cabeza, Brenda le dijo: ¡sí, si lo disfruté mucho!, ¡no tienes idea de cuanto lo disfruté, ojalá pueda volver a repetirlo!
Lani fue a su mueble por algo, regresó, me cubrió los ojos y giró la silla para el espejo, Brenda se fue a parar frente al espejo, Lani descubrió mis ojos, encendió la maquina, comenzó a cortar la parte posterior, Brenda no dejaba de sonreírme, yo quería quitarme la doda de como me veía, Brenda me preguntó: ¿quieres ver lo que está haciendo Lani?, Lani empezó a cortar desde la patilla derecha hasta la sien, yo no sabía si responder a la pregunta pero me quité el miedo y dije: ¡sí, si quiero ver!
Brenda se hizo a un lado y pude ver que mi cabello era muy corto, casi no quedaba nada de lo que tenía, Lani terminó con el lado derecho, se pasó al izquierdo y me di cuenta de que estaba quedando aún mas corto en los lados, Lani parecía tener mucha practica, no tardó mucho en terminar y cambió el peine de la maquina por uno que tenía en el pantalón, puso una mano detrás de mi cabeza, con la otra comenzó a deslizarla por la parte superior sin despegarla, me dijo: ¡esta es mi parte favorita!, aquella forma de cortarme hizo que me excitara lo suficiente para tener una erección, por suerte no se notaba gracias a todo el cabello que estaba en la capa, Lani dijo: ¡no eres el primero ni vas a ser el último al que le pase!, luego le dijo a Brenda: ¡tu novio está disfrutando del corte!, Brenda no dejaba de sonreír, luego Lani dijo: ¡ya casi terminamos!
Estaba por cambiar el peine de la maquina, Brenda acarició mi cabeza, aquello me agradó mucho y por alguna razón dije: ¿me vería bien sin cabello?
A Lani le sorprendió mi pregunta y dijo: ¡no te quedaría nada mal!
Brenda me preguntó: ¿quieres probar de esa manera?, yo así con esto estoy muy conforme!
Luego voltee a mirar a Lani, me había dado cuenta de que los ojos de Brenda brillaron al plantear la posibilidad y dije: ¡cortalo todo porfa!
Lani se rió y luego dijo: ¡me agrada tu determinación!
Le quitó el peine a la maquina, luego se la pasó a Brenda, esta le dijo: ¿estás segura?, ¡no quiero lastimarlo!
Dani dijo: ¡no lo vas a lastimar, no te preocupes!, ¡los tres sabemos que quieres hacerlo y sería una falta de respeto que yo no te diera la oportunidad!
Yo dije: ¡que esperas para empezar!
En la mirada de Brenda había fuego y dijo: ¡te arrepentirás de lo que dijiste, mi futuro novio rapado!, inclinó mi cabeza con algo de fuerza hacia la izquierda, encendió la maquina y comenzó a cortar desde la patilla hasta la sien, mi cabeza se veía blanca después de aquella pasada, Brenda dejó de aplicar tanta fuerza para inclinarme, siguió cortando todo el lado derecho, cortó detrás de la oreja, se siguió con la parte posterior, cortaba desde la base de mi cuello hasta la coronilla, nunca la había visto tan feliz, pronto se acabó esa diversión de la parte posterior, continuó con el lado izquierdo, mi cabeza se estaba quedando sin cabello, Brenda seguía sin su blusa y yo me excitaba cada vez mas, terminó con esa parte y se pasó a la parte superior, puso una mano detrás para mantenerme firme, puso la maquina a la mitad, desde ahí comenzó a cortar hacia atrás, parecía que hubiera echo aquello muchas veces y era la primera vez, luego puso la maquina desde la derecha, la deslizaba hacia la izquierda, y así siguió dando pasadas hasta terminar con todo mi cabello, Lani le pidió la maquina, la pasó por toda la cabeza para asegurarse de que no quedara nada, apagó la maquina, fue a dejar la maquina, luego Brenda pasó su mano por mi cabeza, dijo que se sentía genial y sin preguntarnos nada Lani empezó a aplicarme crema de afeitar en la cabeza, dijo que quedaría suave mi cabeza, a Brenda le agradó la idea, Lani comenzó a afeitarme, dió dos pasadas, la sensación de la navaja quitando los restos de cabello hizo que casi me corriera, Cuando Lani terminó fue por una crema, mi cabeza dejó de brillar, luego me quitó la capa para sacudirla, me quitó la tira y dijo: ¡ya quedaste listo!, Brenda no dejaba de tocar mi cabeza, me dió un beso, luego le preguntó a Lani: ¿por qué lo afeitaste?, ¡pensé que con la maquina ya quedaba bien peladito!
Lani dijo: ¡tu novio dijo claramente: ¿como me vería sin cabello?
La maquina deja casi un milímetro, la navaja no deja nada, por eso quedó suavecita su cabeza.
Pensaba que ya sería todo pero Brenda dijo: ¿tienes tiempo para otro corte amiga?
Lani dijo que si, luego Brenda se sentó y dijo: ¿que corte quieres para mi cariño?
Me puse nervioso y pregunté: ¿puedo elegir lo que yo quiera?
Brenda estaba tan feliz que dijo: ¡sí si puedes!
Le pedí a Lani que nos alejáramos, hablé con ella en voz baja, ella dijo que tenía una idea para lo que yo quería, regresamos, abracé a Brenda por detrás, ella se puso un poco nerviosa, le dije: ¡prepárate, quiero que te hagan el corte que está allá!, había señalado una foto que estaba en la pared, en la foto se veía a una chica bastante sexy con un corte militar, tenía bastante parecido a Brenda, ella miró la foto y sonrió, luego me dijo: ¡en el fondo sabía que pedirías algo así!, no me desagrada la idea de quedar así, creo que me quedará bien y si eso es lo que quieres, ¡vamos a hacerlo!
Me agradó la actitud que ella había tomado, Lani le puso la tira, luego la capa y mientras iba por la maquina le dije: ¡eres la mejor!
Brenda se puso muy roja, Lani comenzó a separar un poco de cabello en la parte de atrás de su cabeza, una vez que sintió que era suficiente me preguntó si ya comenzaba, mi respuesta fue que si, le preguntó a Brenda : ¿estás completamente segura de que continué con esto?
Brenda respondió con voz un poco cortada: ¡sí, estoy segura de querer continuar!
Lani encendió la maquina sin poner ninguna protección, llevó la maquina hasta la base del cuello y comenzó a cortar lo que tenía planeado, cayó mucho cabello pero era por lo largo que lo tenía Brenda terminó todo muy rápido, Brenda se sorprendió y dijo: ¿eso es todo?
Mi respuesta fue: ¡con eso estoy conforme!
Lani le quitó la capa, la sacudió y le dijo: ¡ya quedaste amiga!
Brenda me fue a abrazar, acarició mi cabeza, me tomó del brazo me llevó hasta el espejo para las fotos, tomó varias y le pidió a Dani que tomara otra, ella estaba demasiado contenta, le pagó a Lani por los cortes, Lani me tomó una foto para publicarla y mostrar el antes y después del corte, abrió la cortina para que saliéramos y nos fuimos a casa de Brenda, ella me invitó a entrar, en el camino no dejó de acariciar mi cabeza, me pidió que nos bañáramos juntos, ella seguía muy contenta, me dió una muda de ropa que tenía de antes de que nos separáramos, me dijo: ¡esta ropa era mi favorita!, ¡me encantaba verte con ella puesta!, me la puse, ella me dijo: ¡me encanta mucho mas ahora con tu nuevo look!
Comenzamos a besarnos, una cosa llevó a la otra, ella me abrazó mientras me besaba, luego acarició mi cabeza, y dijo: ¡gracias por hacer realidad mi fetiche!
Aquellas palabras me sorprendieron mucho, no tenía ni idea de que esto fuera un fetiche tuyo, ¡me hubiera encantado saberlo antes!
Ella dijo que había investigado después de que terminamos y entendió los motivos por que quería cortarme el cabello.
En ese momento me puse muy intenso, la cargué hasta la cama, luego tuvimos relaciones y cuando faltaba muy poco para su orgaasmo nos detuvimos, me senté sobre una orilla de la cama, hice que se sentara sobre mi pene, la penetré y descubrí su nuca echando su cabello al frente, comencé a lamer su nuca mientras la penetraba, ella lo disfrutaba mucho, luego seguí haciendo eso y jugué sus pechos con mis manos, ella se excitó tanto que comenzó a mojarse, quizo quitarse pero no la dejé hasta que terminara, cuando terminó se levantó, me dijo: ¿para eso querías mi nuca rapada?
Me sentí un poco mal con sus palabras, agaché la mirada, ella me levantó la cabeza, la inclinó hacia atrás y dijo: ¡me encantó tu idea pero ahora me toca a mi!
Me quedé sorprendido, ella se subió a la cama después de darme un beso, se pasó detrás mío me envolvió la cintura con sus piernas, luego me echó hacia atrás, caí sobre ella, me empezó a masturbar mientras lamía mi nuca, me pidió que le avisara antes de correrme para no ensuciar tanto la cama, yo aguanté todo lo que pude, le avisé cómo ella quería, me soltó luego se sacó rápidamente y fue a arrodillarse bajo la cama, me jaló hasta que quedó mi pene a la altura de la orilla de la cama, lo metió a su boca y me dió la mejor mamada de mi vida, me corrí en su boca, ella parecía poseída, me dejó hasta que no salió nada, después de terminar ella me pidió que se quedaría para siempre conmigo si se me seguían ocurriendo cosas como la de rapar su nuca, yo le dije que aceptaba y continuamos haciendo mas cosas de ese estilo…



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