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una apuesta en el FIFA by FCM Historias
Conocà a Gladis en secundaria pero por trabajo de su padre tuvieron que mudarse lejos y dejamos nuestra amistad, ella tenÃa un cabello largo y oscuro que varias amigas envidiaban, durante aquel año yo también tenÃa el cabello largo, lo mantenÃa al limite permitido para no tener problemas, ella se burlaba cada que recibÃa regaños por ello.
Los años pasaron y al entrar en la universidad me llevé una sorpresa, el primer dÃa estaba buscando mi salón cuando alguien tomó mi hombro, -oye, querÃa preguntarte algo, giré y vi a una chica de cabello muy corto y oscuro, la verdad llamó mi atención, -¡que necesitas?, -querÃa ver si sabes como llego a este salón, me mostró un papel, -espera, ¿eres el chico que conocà en secundaria?, preguntó mientras leÃa, -no lo sé, -si, claro que si lo eres, ¡soy Gladis!, la chica de el cabello oscuro que todas envidiaban!, -waow, tienes razón, nunca creà que lo fueras por tu nuevo estilo, -¿te gusta?, quise cambiarlo ahora que ya soy universitaria, -te sienta bien, hasta dirÃa que de algún modo te hace destacar más, -si, el ejercicio se me nota más, dijo riendo, la verdad es que tenÃa razón, tenÃa un cuerpo increÃble, -no estoy seguro de como llegar a ese salón pero podemos preguntar, -si, sirve de que comenzamos a ponernos al corriente de nuestra vida, caminamos un poco después de preguntar y la dejé frente al salón para irme al mÃo.
En la salida recibà una llamada de Gladis, tenÃa ganas de ir a comer algo, acepté la propuesta y la esperé para que me alcanzara, subimos a mi auto, ella eligió a que lugar ir, -oye, no puedo creer que tu cabello sea ta largo, -solo lo dices porque ahora es más que el tuyo, -no, solo tengo curiosidad, ¿desde la secundaria no lo cortaste de verdad?, -no, siempre lo tuve al limite y cuando entré a la prepa eran menos estrictos, asà que creció aún más, -pues es genial que sea parte de tu personalidad, si no te molesta, ¿puedo tocarlo?, -claro, -¡está muy suave!, mejor que el de mis amigas y quizá hasta más que el mÃo, levanté mi mano pero me arrepentÃ, ella la tomó y la pasó por su cabeza, -¡sabÃa que querÃas tocarlo!, nunca te lo permità en la secundaria y ahora que está tan corto supongo que te ganaba el morbo, -gracias por no molestarte y comprenderlo, llegamos al lugar y continuamos con la platica sobre la vida de cada uno.
La amistad fue mejorando, me presentó a sus amigas y viceversa, aunque nos gustaba más salir juntos, me contó en alguna ocasión como fue el proceso de su corte, jamás imaginé que le llegara hasta las rodillas y que se atreviera a cortarlo tan corto, alguna ocasión comentó que le gustarÃa ver como yo recibÃa un corte pero fue pura fantasÃa. notaba que su corte recibÃa el mantenimiento adecuado pero después de terminar las vacaciones del primer semestre ella volvió algo diferente, por alguna razón no pude contenerme, -¿que pasó con tu corte?, ya planeas volver a dejarlo crecer?, -no, pero tuve unas vacaciones bastante intensas y no sabÃa en que lugar podrÃan darme el mantenimiento, ya que por suerte encontré a la persona correcta aquÃ, fue ella quien lo hizo por primera vez también, ¡pero en cuanto pueda iré, es muy cómodo andar de esta manera, aunque no pensé que fueras de los que pusiera atención a esos detalles, -solo fue curiosidad, te prometo que no puse tanta atención, -te creeré por esta vez, caminó unos pasos y se giró, -¿quieres ir conmigo cuando lo haga?, no sabÃa que decir, -¡vamos!, ¿o tienes miedo de que te convenza de recibir uno también?, -no creo que lo intentarÃas, -¡ya veremos!, ¿pero vamos o te da miedo acompañarme?, dijo mientras alborotaba mi cabello, -te acompaño, -genial, te aviso cuando sea el momento, se retiró hacia su salón y no podÃa creer que acepté acompañarla.
Pasaron los dÃas y no hubo señales de que irÃa con Gladis a su corte, parecÃa que el tema se habÃa olvidado y su cabello continuaba creciendo, pero un dÃa mientras almorzaba llegó y se sentó, se disculpó por tomar de mi comida pero se veÃa bastante estresada, -no pensé que este semestre comenzarÃa asÃ, no tienes idea de lo estresada que ando, por suerte mañana ya es viernes, por cierto, aún tengo pendiente mi corte, por si quieres ir mañana conmigo, -no te preocupes, cuando tengas el tiempo iremos, dije intentando salir de aquel asunto, -te aviso con tiempo para que te vistas bien, no quiero que andes desarreglado, -graciaspor el insulto, -nos vemos al rato.
Al dÃa siguiente estaba nervioso, no tenÃa motivos para estarlo, era ella quien recibirÃa el corte, pero por suerte tuvo tarea y no fuimos como ella querÃa. El domingo estaba con ella cuando recibió un mensaje, -oye, ¿me acompañas por la tarde a mi corte?, -pero es domingo, -¿me acompañas o voy sola?, -no tengo nada importante, vamos, -perfecto, las siguientes horas pasaron lentas y fue un nervio incontrolable, fuimos en mi carro a la dirección que ella indicó, bajamos y entramos al lugar, estaba pintado de color café, tenÃa sillones blancos, un piso del mismo color y muebles negros, la silla de corte era blanca, Gladis saludó a la estilista que era joven, alta, de cabello largo y rubio, de ojos verdes, -¿me trajiste nuevo cliente?, -no, eso quisiera pero solo es mi acompañante, -¿tu novio?, -no, es amigo, -ya veo, pues ojalá también quiera sentarse en mi silla después, -no digas eso porque puedo terminar sin transporte, comenzaron a reÃr, Gladis tomó su lugar y la cubrieron con una capa blanca, -¿lo mismo de siempre?, -si, porfa, la verdad es que no he podido venir y espero que no te cueste darle forma, -déjamelo a mi, cuando fue por algo al mueble me miró, -hay una consola por si quieres jugar, -está detrás de ti, giré la cabeza y efectivamente ahà estaba, pedà disculpas por tomarla para evitar quitarme los nervios que me daba el lugar, -la puse porque gracias a eso vienen más chicos por cortes y acompañando a sus parejas, -fue buena idea, -ahora si vamos a comenzar, -miré cuando le dieron los primeros cortes pero me sentà extraño y decidà mirar a la tele, a medio corte entró una chica, -¡jamás imaginé encontrarte aquà Gladis!, -no sabÃa que también venÃas aquÃ, -¡no puedo creerlo!, ¿que hace el aquÃ?, -es mi acompañante, -¿lo vamos a convencer de un corte no?, -eso mismo pienso yo, dijo Laura, -¿que estás jugando?, -FIFA, -¿puedo jugar?, soy bastante buena, -claro, -¡pero yo solo juego apostando cabellera!, -¡estás loca!, -te da miedo?, si pierdo me rapas, -acepto, dije sin pensarlo, -para que veas que no soy mala, si pierdes no te pasarán la maquina, -toma el otro control y juega, -¡quien dirÃa que eso era la solución para que aceptara, -Lani, no pierdas o me reiré mucho, iniciamos el partido y rápidamente iba ganando, tres goles de ventaja en el primer tiempo, aunque en el segundo todo cambió y empatamos, le dimos al tiempo extra y ahà logré ganar al final, justo mientras me burlaba Gladis se levantó de la silla y no pude evitar cerrar la boca para contemplarla, -te vez muy bien, -gracias, -Lani, te toca sentarte en la silla, dije burlándome, -¿puedo jugar contra ti?, -si pierdo tendrás 2 cabecitas rapadas si quieres, pero si gano pasas tú a la silla, -¿estás segura de lo que pides?, -si, -vamos a hacerlo entonces, -¡esto será muy divertido!, Gladis, no pierdas porque disfrutaré mucho dejando blanca esa cabeza, dijo Laura.
El partido inició y Gladis comenzó perdiendo, podÃa notarse que era peor que Lani, -amiga, no tenÃas que arriesgarte de esta manera, ¡tú corte te queda increÃble, no quiero que te lo arrebaten por una tonterÃa mÃa, Gladis no dijo nada, continuamos con el segundo tiempo, tres goles a favor y todo indicaba un segundo triunfo aún más fácil, pero cuando menos lo esperaba recibà un gol de fuera del Area, no me preocupó mucho porque faltaba poco, recibà el segundo y traté de no perder la calma, un penal en contra hizo que empatara y en el último tiro de esquina recibà el cuarto, quedé en shock, Laura y Lani estaban sorprendidas, -¡me la paso jugando esto para desestresarme, por eso nunca perdà la calma, -¡no te imaginaba siendo buena en esto!, dijo Laura, yo no podÃa dejar de ver la pantalla con el resultado en contra, mi cabello fue jalado, me levanté involuntariamente, algo hizo que perdiera el equilibrio caà en la silla, mis manos eran sujetadas, -ahora si cariño, ¡vas a recibir el corte que tanto hemos deseado desde que te conocemos!, Lani ayudó para que sujetaran mis manos a la silla, Laura me llevó hacia el espejo, giró la silla, tomó un peine y comenzó a desenredar, Gladis tomó una capa roja y una tira, me las colocaron, seguà sintiendo el peine tirar de mi cabello, -¿como se lo voy a cortar guapa?, -Gladis pasó su mano por mi flequillo, -¡quÃtaselo todo por favor!, con la mirada supliqué para que se retractara, -¡lo quiero coquito coquito!, -claro que si, yo creo que se verá bien,Laura tomó una maquina, se colocó detrás, -¡tienes el cabello más bonito que habÃa visto!, cuando pensaba responder un zumbido me provocó un escalofrÃo, Laura solo sonrió, empujó mi cabeza al frente, colocó la maquina en la base de mi cuello y esperó unos segundos para torturarme, sentà como mi cabello era desprendido mientras algo me daba cosquillas, pronto comenzó a deslizar cabello sobre la capa, no podÃa creerlo, aquello era horrible pero de alguna manera agradable, Laura dio unas pasadas más y la capa se cubrió de negro, -Gladis, quiero que toques esto y me digas si está bien asÃ, -se siente genial, pero creo que fui clara contigo, ¡quÃtalo todo!, -¿segura?, no querÃa que te equivocaras y te arrepintieras, -¡no creo tener una segunda oportunidad!, quiero aprovechar esta, -te entiendo, escuché un clic y Gladis colocó algo sobre el mueble, Laura se pasó al lado izquierdo, con una mano levantó mi patilla, con la otra deslizó la maquina, cuando soltó el cabello quise llorar, tantos años y en unos cuantos minutos lo desprenderÃan sin piedad de mi cabeza, Laura pasó al frente, y desde el lateral de mi ceja llevó la maquina hacia atrás, aquello fue una masacre, se rió y luego volvió a mi lado para inclinar mi cabeza hacia la derecha y pasar la maquina lentamente varias veces hasta la sien, dobló mi oreja y con cuidado la liberó del cabello que la cubrÃa, se cambió al lado derecho, sentà la maquina subir detrás de mi oreja, querÃa retorcerme pero ella lo impidió, levantó mi patilla, subió la maquina hasta la sien, -¡tenÃas mucho cabello!, no lo parecÃa porque es delgado, -gracias, igual estás disfrutando quitarlo todo, -disculpa, perdiste contra tu amiga, una apuesta es una apuesta, ¡yo solo me encargo de cumplir los deseos de Gladis!, no dije nada mientras siguió dando pasadas, por alguna razón ya no detestaba aquello, sentÃa algo raro bajo la capa, mientras terminaba de liberar mi oreja derecha sentà que tenÃa una erección, -¿le corto el flequillo de una pasada o que caiga poco a poco?, dijo después de pasar sus dedos y levantarlo, -por partes, si eres tan amable,Laura levantó el flequillo por la parte derecha, involuntariamente eché la cabeza atrás después de que cayera sobre mi ojo un poco, -¿parece que eso si te dolió!, levantó la parte central y con un movimiento corto y rápido cayó más sobre mi cara, querÃa llorar pero era más mi excitación, realizó lo mismo unas tres veces más hasta que ya no habÃa flequillo, colocó una mano en mi nuca para evitar que me moviera, -¡adiós pelo, hola cabecita blanca!, dijo mientras la maquina deslizaba desde mi lado derecho de la frente hasta atrás, colocó la maquina un poco más a la izquierda y dio la segunda pasada, aquello se sentÃa increÃble, logré no mostrarme contento, recibà la tercera pasada, no querÃa que terminara, con la cuarta deseaba que mi cabello se regenerara, -dos más y ya casi termino, la siguiente la disfruté mucho, ella pasó su mano para quitar lo que no se caÃa solo, la última fue muy lenta, en cuanto terminó dio pasadas rápidas largas para asegurarse de que no quedara nada disparejo, inclinó mi cabeza a la izquierda, pronto cambió de lado, mi cabeza fue empujada al frente y sentà diferente, -¡esto te lo habÃa cortado con un protector, por eso sentirás distinto!, Gladis pasó su mano por la parte superior sin importarle que aún siguieran cortando, cada pasada consiguió que mi erección se completara, -¡se ve muy bien!, dijo Lani, -si, la verdad si, me agrada más asà que con todo ese cabello, dijo Laura, -¡déjenlo tranquilo!, acaba de perder su cabello y ustedes molestando, -pero decimos la verdad!, dijeron ambas, -¿puedes decirme si paro hasta aquà o doy el último paso?, -me gusta asÃ, quisiera que lo terminaras pero no quiero que le brille su cabeza, -¡mientras no le ponga nada no brillará!, se lo corté al cero y no brilla, asà que no deberÃas preocuparte por eso, -¡hazlo entonces!, -¿doble cero o navaja?, —¡navaja!, no entendÃa lo que estaban diciendo, Laura colocó una toalla en mi cabeza, fue reconfortante que estuviera caliente, luego la retiró, tomó una lata, mi cabeza fue cubierta con lo que parecÃa crema de afeitar, Laura sacó un rastrillo, -me siento más cómoda con este, inclinó mi cabeza al frente y dio la primera pasada en la parte posterior, -no te muevas por favor, aquello se sentÃa increÃble, me dejé llevar por la sensación y sonido, Laura movÃa mi cabeza a placer para seguir afeitando, nadie habló durante unos minutos, de pronto sentà que el rastrillo pasaba por la parte superior, aquello era una gozada, Laura dejó la parte del frente para el final, con pasadas cortas eliminó lo que quedaba, deseaba que continuara, quedé sorprendido cuando tomó la crema nuevamente, la aplicó, inclinó mi cabeza a la izquierda y con el rastrillo raspó hacia arriba, tenÃa miedo pero mi excitación era mayor, poco a poco se acabó la crema del lado derecho y pasó al izquierdo, solté una sonrisa sin querer pero no se dieron cuenta, Laura inclinó mi cabeza al frente, el rastrillo iba subiendo desde mi cuello hasta la sien, pensaba que me correrÃa bajo la capa pero logré aguantar, Laura revisó mi cabeza y pidió disculpas por lo que harÃa, echó mi cabeza atrás, no era cómodo pero en cuanto el rastrillo fue desde la mitad de la parte superior hacia atrás valió la pena, dejó la parte de la frente para el final, casi me corrà con la última pasada, ella revisó con su mano que todo hubiera quedado bien, le pidió a Gladis que no tocara nada, fue por otra toalla pero esta vez se sintió frÃa, limpió restos de crema, con el secador arrojó aire y se sintió genial, -¡aún no toques!, dijo para detener a Gladis, esta alejó la mano y Laura aplicó una crema en mi cabeza, -con esto ya no quedará irritado y me aseguraré de que no brille tu cabeza, desabrochó la capa con cuidado y la retiró, hizo lo mismo con la tira, fue por un cepillo extraño, lo pasó por mi cuello, después de pasar por último la mano sonrió, -¡ya quedaste listo!, te vez bien, -no lo sé, dije mientras no podÃa reconocer a la persona del espejo, -perder la apuesta fue lo mejor que te pudo pasar, dijo Lani, -¡me encanta!, dijo Gladis sin quitar la mano de mi cabeza, me dejó levantarme para llevarme a otro espejo, me gustaba lo que veÃa pero no querÃa admitirlo, -¿pueden tomarnos una foto?, no sé si tendré oportunidad de volver a verlo asÃ, Gladis me tomó del brazo y me obligó a sonreÃr, -¿podrÃas no subirla?, -no lo haré hasta que te vean los demás, pero si se subirá, le preguntó a Laura cuanto le debÃa pero esta no quizo cobrar, dijo que a pesar de gustarle como me veÃa sentÃa culpa por ser quien despojara a mi cabeza de todo el cabello, Lani se quedó para su corte, Gladis tomó las llaves del auto al verme algo triste, nos subimos y después de unos minutos ella habló, -lo siento por pedirte ese corte, no puedo verte asà de triste, siempre habÃa querido verte asà pero nunca imaginé que tendrÃa la oportunidad y me dejé llevar por mi deseo sin pensar en como te senirÃas, soy una tonta, espero que puedas perdonarme, aunque te lo repetiré, ¡me encanta como resaltan tus ojos!, no es el mejor corte por el tamaño de tu cabeza pero a mi me gusta como destacan tus rasgos, di algo porque quiero llorar del arrepentimiento, -no estoy triste por mi cabello, no puedo estar molesto contigo, perdà y cobraste el premio, ¡pero me molesta que me gustara!, -¿hablas enserio?, -si, bueno, principalmente el proceso, -¡pensé que solo habÃas sufrido, -no, fue una sensación increÃble, -tienes una erección, -si, no se ha bajado desde allá, -¡eres de los mÃos entonces!, -no tengo ni idea de lo que significa pero si me gustó, -¿entonces podré volver a traerte para que lo repitan, -tendrás que esperar a que crezca, -genial, esperaré el tiempo necesario, pero ahora, ¿quieres que te invite unos tacos?, -¡es lo menos que puedes hacer después de no pagar por mi ccorte!, -eres un tonto, ¡pero vamos por esos tacos…
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